Ninfa Cantú Deandar, aun Secretaría de Economía del gobierno de MORENA y Americo Villarreal en Tamaulipas ,salió a presumir que la economía estatal “va en ascenso”, como si el PIB hubiera descubierto el cardio y ya corriera maratones. Su principal trofeo: un crecimiento de 5.2% durante el primer trimestre de 2026, según el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal del INEGI.

El número existe. No es una ocurrencia de boletín ni un meme institucional. Pero tampoco es el certificado de defunción de todos los problemas económicos del estado, ni la prueba científica de que Américo Villarreal convirtió a Tamaulipas en Singapur con carne asada.

El dato corresponde a un trimestre y a un indicador de actividad económica; sirve para registrar una expansión, no para coronar un sexenio antes de que termine.

La misma tabla del INEGI obliga a corregir el tono triunfalista: no muestra un “crecimiento de 5.2% anual”, sino una variación trimestral desestacionalizada de Tamaulipas de 5.3% en enero-marzo de 2026 respecto de octubre-diciembre de 2025. Es un repunte , pero no significa que la economía haya crecido 5.3% en un año ni que el estado sea el segundo con mayor avance nacional.

Es una “Variación trimestral” con “cifras desestacionalizadas”.

En otras palabras:

No compara enero-marzo de 2026 contra enero-marzo de 2025. Compara el primer trimestre de 2026 contra el trimestre inmediatamente anterior, una vez que INEGI elimina efectos recurrentes de calendario y estacionalidad. Ese ajuste es útil para no confundir movimientos normales de temporada con un cambio económico real, pero las series pueden revisarse al incorporarse información nueva.

La autoridad no inventó el 5.2%; lo problemático es usarlo como eslogan total, sin aclarar qué comparación está haciendo y sin mostrar el comportamiento de los trimestres previos.

Qué cuenta la serie

La secuencia de Tamaulipas en el gráfico del INEGI es más interesante que la foto oficial de un solo trimestre:

PeriodoVariación trimestral desestacionalizada
1T 20240.5%
2T 20241.9%
3T 20242.5%
4T 20244.1%
1T 20251.4%
2T 20253.5%
3T 20253.3%
4T 20253.6%
1T 20265.3%

El golpe comparativo

La propaganda oficial puede decir “5.2% anual, segundo lugar nacional” porque ésa es otra tabla: la de comparación anual con cifras originales. Pero en la tabla que se muestra —la trimestral desestacionalizada— Tamaulipas con 5.3% aparece en el grupo alto, aunque no encabeza el país.

Nuestra mejor crítica no es negar un dato que sí existe. Es impedir que lo conviertan en religión de conferencia con animo propagandistico.

Además, el propio INEGI advierte que el ITAEE es un indicador de corto plazo y que su dato anual funciona como un resultado preliminar de la tendencia del Producto Interno Bruto por Entidad Federativa. No es la cuenta final del sexenio, ni un cheque en blanco para adjudicarse toda la mejoría.

En resumen:

«El dato que presume el gobierno merece una precisión que el boletín dejó en la sala de espera: Tamaulipas no “creció 5.3%” en automático durante todo el año; la cifra corresponde a la variación trimestral desestacionalizada del primer trimestre de 2026 frente al último de 2025.

Es un avance, sí, pero no una estampita de milagro económico. La propia trayectoria muestra crecimiento sostenido desde 2024, con aceleraciones y frenones, no una línea recta dibujada por la mano providencial del Ejecutivo.

Y, sobre todo, el indicador no prueba por sí mismo que el repunte sea obra exclusiva de Palacio de Gobierno: faltan los sectores, los empleos, los salarios y la inversión nueva que permitan separar la recuperación medible del autoaplauso con estetoscopio.

Como lo dijo la funcionaria:

Ninfa Cantú Deándar , que dicho sea de paso, quiere gobernar Nuevo Laredo ,atribuye el resultado a una visión integral: carreteras, puertos, cruces internacionales, industria, energía, agua, seguridad, campo, financiamiento y, por supuesto, la cardiología política. Según la metáfora oficial, Tamaulipas tiene arterias logísticas y el gobernador, médico de profesión, las ha puesto a circular.

La analogía es simpática. El problema es que una economía no mejora sólo porque el gobierno encuentre términos anatómicos para describir carreteras que ya existían, puertos que dependen de inversión federal y privada, o cruces fronterizos cuya operación está atada a decisiones binacionales. Tener geografía privilegiada no equivale automáticamente a convertirla en inversión nueva, empleo mejor pagado o desarrollo regional equilibrado.

Ahí entra la cifra incómoda que el aplausómetro oficial preferiría dejar en terapia intensiva: Tamaulipas captó apenas 5.9 millones de dólares de nuevas inversiones extranjeras durante el primer semestre de 2026. La cantidad lo ubicó entre los estados con menos de 7 millones de dólares en esa categoría, mientras Baja California Sur, Nuevo León y Querétaro figuraron entre los destinos con mayores montos de capital fresco.

Pero cuidado: tampoco hay que hacerle la autopsia completa al estado con ese solo número. Los 5.9 millones no son la IED total captada por Tamaulipas, ni equivalen a toda la inversión privada, ni dicen por sí mismos cuántas empresas ampliaron operaciones usando utilidades ya generadas.

A nivel nacional, las nuevas inversiones representaron sólo 7.8% de la IED del primer semestre; la mayor parte correspondió a reinversión de utilidades. Es decir, la cifra revela una debilidad concreta —la captación de capital extranjero nuevo—, no un diagnóstico total de la economía tamaulipeca.

En traducción para el boletín y para sus adversarios: el gobierno no puede vender 5.2% de crecimiento trimestral como si fuera un pase automático al Olimpo económico; pero la oposición tampoco puede usar 5.9 millones de dólares de inversión nueva como si fuera la radiografía definitiva de un cadáver económico. Los dos bandos toman un dato, lo suben a una camioneta con bocinas y le piden que haga campaña.

La administración presume además una bolsa superior a 2 mil 200 millones de pesos para financiamiento de micro, pequeñas y medianas empresas, y asegura una recuperación de cartera de 98%.

Son afirmaciones que merecen algo más que una porra y una foto con cheque gigante: publicación de padrones, montos efectivamente dispersados, municipios beneficiados, sectores atendidos, empleos creados o sostenidos, morosidad desagregada y metodología de recuperación. Sin esos datos, “histórico” puede significar desde una política pública eficaz hasta una palabra que se usa cuando el micrófono está encendido. La entrevista a modo reproduce la afirmación oficial, pero no aporta por sí sola la documentación que permita auditarla.

Y sobre el catálogo de señales de bonanza —OXXO, gasolineras, farmacias, Walmart, restaurantes, vulcanizadoras y centros comerciales— conviene bajar la trompeta medio tono. Que abran negocios puede indicar movimiento económico y expectativas de consumo, sí. Pero también puede reflejar expansión de cadenas nacionales, sustitución de comercios locales, concentración del mercado o simple crecimiento poblacional. Una sucursal nueva no es, por naturaleza, un informe de desarrollo.

Tamaulipas sí tiene activos estratégicos reales: frontera con Estados Unidos, actividad manufacturera, puertos, cruces comerciales y una ubicación decisiva para el comercio exterior. La pregunta no es si tiene potencial; eso ya lo sabe hasta el último espectacular. La pregunta es por qué ese potencial no se traduce con mayor claridad en capital nuevo, empleos de mejor calidad, proveeduría local fortalecida y crecimiento sostenido más allá de un trimestre favorable.

Al final, el gobierno tiene un dato bueno que exhibe como si hubiera resucitado al milagro mexicano, y sus críticos tienen un dato malo que ondean como si el estado hubiera apagado la luz. Ninguno debería conformarse con la propaganda de laboratorio.

La discusión seria no es si Tamaulipas creció o no creció: creció 5.2% en el primer trimestre de 2026. La discusión seria es si ese avance es sostenible, qué sectores lo explican, quién se beneficia, cuánto empleo formal genera, cuánto capital nuevo atrae y cuántos de esos anuncios sobreviven cuando se acaba la conferencia.

Con información : HoyTamaulipas/ INEGI/

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