El gobernador de Morena en Sinaloa,Ruben Rocha Moya, a quien se puede adjudicar el origen de la guerra de bandos de la misma banda, pues antes de la traición de «Chapitos al Mayo Zambada», esta su traicion a Melesio Cuen,ex-rector de la UAS que fue ejecutado,hablo ayer en conferencia de prensa de los reportes sobre cifras de homicidios en Sinaloa y dijo que responden a una perspectiva política y provienen de voces catastrofistas de «superderecha».

«Estas expresiones tienen un tinte político, por eso esto (las gráficas presentadas durante su conferencia) me sirve para responderle a quienes usan el asunto (los homicidios) desde la perspectiva política, a estos grupos grandotes, a esos de superderecha», declaró el mandatario del que el ejercito y la FGR tienen suficiente evidencia para encerrarlo, pero no lo van hacer,al amparo del «calculo político moreno y la complicidad institucional».

Indicó que «estas voces» se trata de empresarios fuertes del estado a los que ahora mismo les va muy bien, además de políticos que militan en el PAN, amigos y compañeros de trabajo de Genaro García Luna y que formaron parte del Gobierno del ex Presidente Felipe Calderón.

«Antes no lo hacían, muchos de ellos gobernaron. Ahí hay un diputado que nos echó hasta por debajo de la lengua, pero en un periodo fue gobernante de Culiacán, pero se les olvida eso», apuntó.

El morenista insistió en que el aumento de las cifras de homicidios se vive cada que hay un enfrentamiento entre cárteles y, sin embargo, aseguró que durante su administración se tiene la cifra más baja bajo este contexto.

De acuerdo con los datos expuestos por Rocha Moya, en 2010, durante el Gobierno del priista Jesús Alberto Aguilar Padilla se registraron 2 mil 250 homicidios, mientras que en el tercer año de su Gobierno (con la cifra más alta desde que asumió el cargo) se han presentado hasta este noviembre 795 ejecuciones dolosas.

Señaló que los medios que reportaron este lunes que Sinaloa suma más de 500 asesinatos desde que inició la disputa entre «Los Mayos» y «Los Chapitos» -facciones del Cártel de Sinaloa- sólo son alarmistas, pues no informan sobre los avances en la materia.

«Nos mortifican mucho los números porque es lo que pasa ahora, pero este día amanecimos con dos homicidios, una cifra menor, pero no, ponen ‘Hay 500 en lo que va’ porque se les hizo poquito hablar de dos», señaló.

Consideró que eso no ayuda a la gente a comprender la problemática, sino que parte de una idea de exagerar, puesto que tiene motivaciones políticas.

El gobernador Rubén Rocha Moya intenta minimizar la grave situación de violencia en Sinaloa con argumentos poco sólidos y contradictorios. Hay varios puntos que contradicen sus declaraciones:

Aumento alarmante de homicidios

Los datos oficiales muestran un incremento drástico en los asesinatos:

  • En los últimos tres meses se han registrado al menos 507 homicidios dolosos y feminicidios en Sinaloa
  • Esto representa un aumento del 296% comparado con el mismo periodo del año anterior.
  • Septiembre tuvo 144 asesinatos, octubre 188 y noviembre 175[1].
  • Desde el 9 de septiembre ha habido más homicidios (359) que en los primeros 8 meses del año (312)

Inconsistencias en el discurso oficial

  • El informe de la Secretaría de Seguridad Pública omite mencionar la narcoguerra actual
  • Afirman que Sinaloa está «en el camino correcto» en seguridad, pero solo usan datos hasta julio, antes del conflicto
  • El gobernador reconoce un «número importante de homicidios» en los últimos tres meses, contradiciendo su minimización del problema

Señalamientos de vínculos con el narcotráfico

  • El exgobernador Francisco Labastida acusó a Rocha Moya de llegar al poder «con el apoyo del narco»
  • Se reportado presiones y violencia ejercida por Chapitos durante el proceso que lo favoreció a la gubernatura del estado
  • Una carta del «El Mayo» Zambada fue contundente en su contra.

Conclusión

Las declaraciones de Rocha Moya intentan desviar la atención de una crisis de seguridad real y documentada, pues los datos oficiales, las acciones de autoridades federales, los incesantes reforzamientos, el terror de cada dia y el miedo cotidiano de ciudadanos,ademas de alertas internacionales ,contradicen su narrativa de que se trata solo de «voces catastrofistas».

La situación en Sinaloa requiere un reconocimiento honesto del problema y acciones concretas, no minimización ni ataques a quienes señalan la gravedad de la violencia, pero eso solo sucedería bajo el contexto de un gobierno honesto donde no vayan ganando los narcos,aunque diria Rocha Moya,»si,pero miren, ya habian ganado antes tambien».

Con informacion: ELNORTE/

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