La violencia en Sinaloa volvió a evidenciar el dominio territorial del Cártel de Sinaloa y el fracaso de las estrategias de seguridad implementadas por el Ejército, Omar García Harfuch y el gobierno estatal.
Ayer lunes 5 de Mayo, el poderoso e infame cartel conmemoro la batalla de puebla con otra batalla donde al menos 10 personas fueron asesinadas durante una serie de ataques, enfrentamientos armados y bloqueos en distintos puntos del estado, resultado de una narcoguerra interna que ya supera los 200 días entre facciones del propio cártel sin que el gobierno de inutiles haya podido articular una estrategia que permita recuperar la paz que sera decidida en algun momento por el Cartel de Sinaloa.
Cronología de la violencia
- Hombres armados irrumpieron en Guamúchil (Salvador Alvarado) y Mocorito, disparando contra viviendas y negocios, sembrando terror y obligando a la población a refugiarse en sus casas. Videos en redes sociales muestran casas rafagueadas y calles vacías por el miedo generalizado.
- En Mocorito, el saldo preliminar fue de dos víctimas mortales. Posteriormente, civiles armados bloquearon la Carretera Internacional México 15, incomunicando comunidades enteras como Las Brisas y La Lapara, donde incluso abrieron zanjas en la carretera para impedir el paso.
- En Badiraguato, tres personas fueron asesinadas durante otro enfrentamiento armado. En Villa Juárez (Navolato) y El Ranchito (Angostura), también se reportaron balaceras y hechos violentos.
- En Culiacán, dos hombres fueron ejecutados en una marisquería y un cuerpo colgado apareció en el puente Benito Juárez. Otro cadáver fue hallado en el complejo La Primavera.
La magnitud de la violencia obligó a la suspensión de clases en diversos planteles de Guamúchil y Escuinapa, mientras la población vivía horas de zozobra ante la ausencia de control por parte de las autoridades.
Fracaso de las autoridades: Ejército, Harfuch y gobierno estatal
Las acciones de las fuerzas federales y estatales han sido claramente insuficientes para contener la violencia y el control territorial que ejerce el Cártel de Sinaloa. A pesar de los operativos y aseguramientos de armas, vehículos blindados y droga en distintos puntos del estado, la realidad es que los grupos criminales siguen operando con total impunidad y capacidad de fuego.
El caso de Omar García Harfuch es emblemático. Llegó a Sinaloa con la expectativa de pacificar la entidad, pero su gestión no logró reducir la violencia ni desarticular las estructuras criminales. El propio gobernador reconoció que los resultados fueron decepcionantes, y Harfuch terminó regresando a la Ciudad de México tras una semana de operativos fallidos, cita SinaloaHoy.
«La violencia en Sinaloa continúa incrementándose, reflejando la ineficacia de las medidas actuales para controlar la delincuencia organizada. La falta de avances tangibles ha generado una sensación de impunidad y desconfianza entre la población. La ausencia de una autoridad capaz de frenar el avance de los grupos criminales agrava la situación, dejando a los habitantes de la región en constante riesgo y vulnerabilidad».
El Ejército,como la Marina,pese al despliegue de recursos,en el aire como en tierra y los cientos de millones de pesos gastados,tampoco han logrado recuperar el control. La experiencia de Culiacán en 2019, cuando el gobierno federal fue doblegado y obligado a liberar a Ovidio Guzmán López ante el despliegue de fuerza del cártel, es un antecedente que sigue marcando la percepción de fracaso institucional y militar en la región, ahora remasterizado..
Contexto: guerra interna y control social
La actual ola de violencia responde a la guerra interna entre las facciones de “Los Chapitos” y “Los Mayos”, que buscan consolidar su poder por la via de la venganza en zonas estratégicas del estado. Pese a los golpes a sus estructuras, el Cártel de Sinaloa mantiene una capacidad de organización, armamento y control social que rebasa la respuesta del Estado mexicano.
Y como va la ola sangrienta:
Conclusión
Como un trágico y amargo colofón, la jornada de sangre y terror vivida ayer en Sinaloa coincidió con la conmemoración de la Batalla de Puebla, aquel 5 de mayo de 1862 en que un pueblo mexicano, superado en número y armamento, defendió con dignidad y valor su soberanía frente al ejército más poderoso del mundo.
Hoy, en contraste, la realidad en Sinaloa expone la derrota de las instituciones encargadas de proteger a la ciudadanía: el Ejército, el gobierno estatal y las estrategias de seguridad federal han sido incapaces de contener el avance y el poder territorial del crimen organizado.
Mientras hace más de siglo y medio los mexicanos rechazaron la invasión extranjera y se cubrieron de gloria, ayer 5 de mayo el Estado mexicano fue rebasado, obligado a bailar al son que le marca el Cártel de Sinaloa, incapaz de garantizar la paz y la soberanía en su propio territorio que tanto presume Claudia Sheinbaum proteger del exterior,mientras somos sometidos internamente.
#cdmx,#reynosafollow,#mtyfollow,#culiacan,#tijuana,#gudalajara,#morelia,#slp,#cdjuarez,#zacatecas “OTRO CHORRO de CHORO…CHEQUEN SI es INFUNDIO”: “SHEINBAUM se DESGAÑITÓ AYER DEFENDIENDO la SOBERANIA ante EE.UU pero ELLA y su MENTOR HAN PERMITIDO que VIVAMOS en una COLONIA bajo… pic.twitter.com/SvD3d6guQq
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) February 6, 2025
La efeméride que debería recordarnos la capacidad de resistencia y unidad nacional, hoy se ve ensombrecida por la impunidad y el miedo, y nos confronta con la dolorosa pregunta de quién detenta realmente el poder y la soberanía en vastas regiones del país.





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