El presidente estadounidense Donald Trump fue evacuado la noche de ayer sábado 25 de abril de 2026 de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, tras un tiroteo en el Hotel Washington Hilton que dejó a un agente del Servicio Secreto herido y al atacante detenido. Este sería el cuarto intento de asesinato contra Trump desde que inició su regreso a la presidencia, confirmando que el magnate tiene más vidas que un gato.
El tiroteo: cuando la cena se volvió menú de pánico
Mientras Trump y la primera dama Melania compartían el primer plato con periodistas, políticos y celebridades en el salón de baile del Washington Hilton, se escucharon cinco disparos provenientes de un piso superior al evento.
El atacante, identificado como Cole Tomas Allen, un californiano de 31 años que trabajaba como profesor, intentó irrumpir armado con una escopeta y varios cuchillos en el recinto. El Servicio Secreto actuó de inmediato evacuando al presidente, a Melania y al vicepresidente J.D. Vance del lugar, mientras los asistentes se refugiaban bajo las mesas en escenas de caos absoluto.
El agresor: un profesor con ideas mortales
Allen, residente de Torrance, California, se había alojado como huésped en el mismo hotel donde se celebraba el evento, lo que le permitió acceder con relativa facilidad al recinto. Según reportes de CBS citando fuentes anónimas, el sospechoso confesó a las autoridades que su intención era disparar a funcionarios del gobierno de Trump.
Durante el tiroteo se registró intercambio de fuego entre Allen y los agentes de seguridad, resultando en un agente del Servicio Secreto herido, quien se salvó gracias a su chaleco antibalas. Trump posteriormente describió al atacante como «un hombre muy enfermo» y «un lobo solitario», compartiendo imágenes del sospechoso esposado y custodiado por agentes.
La colección de atentados: Trump acumula intentos de magnicidio como trofeos
Este episodio se suma a una racha preocupante de intentos de asesinato que persiguen al presidente :
- Butler, Pensilvania (13 de julio de 2024): Durante un mitin electoral, Thomas Matthew Crooks, de 20 años, disparó con un fusil AR-15 desde una posición elevada, hiriendo a Trump en la oreja derecha y matando a un asistente.
- Palm Beach, Florida (14 de septiembre de 2024): Un hombre armado fue descubierto con un rifle AK-47 escondido en arbustos cerca del campo de golf de Trump, antes de que pudiera ejecutar su plan.
- Mar-a-Lago, Florida (21 de febrero de 2026): Un individuo armado con escopeta y bidón de combustible intentó ingresar ilegalmente al perímetro de seguridad de la residencia presidencial y fue abatido tras levantar su arma contra agentes.
El FBI investiga cada caso como intento de asesinato y «terrorismo local», aunque hasta ahora los atacantes parecen haber actuado en solitario.
La reacción oficial y el chaleco salvavidas
Trump compareció en conferencia de prensa desde la Casa Blanca pocas horas después del incidente, confirmando que había hablado por teléfono con el agente herido, quien «está de muy buen humor» según el presidente.
Con su habitual sentido del espectáculo, Trump compartió en Truth Social imágenes del atacante bajo custodia y sugirió «continuar el espectáculo», aunque finalmente siguió las instrucciones de las autoridades y abandonó el evento. El presidente argentino Javier Milei no perdió tiempo en condenar lo que calificó como «el cuarto intento de asesinato» contra Trump, expresando su «más enérgico repudio» en un comunicado oficial.
Lo que resulta claro es que Trump ha convertido sobrevivir en su verdadera especialidad política: cuatro intentos, cuatro fracasos para sus atacantes, y una narrativa que alimenta su base electoral mejor que cualquier discurso de campaña.
Con informacion: UNIVISION/
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