Desde el 9 de septiembre de 2024, Sinaloa lleva una guerra no declarada que hoy carga con un FRACASO en letras gigantes, del tamaño de los partes militares y de las conferencias donde sobran promesas y faltan vivos. Han pasado 602 días de esa “ola sangrienta” que publica Noroeste puntualmente y que Gobierno y Fuerzas Armadas juraron contener… y lo único que han contenido es la vergüenza del fracaso contundente bajo la intermitencia de algun éxito de impacto que impacta socialmente, ni se traduce en seguridad y que debiera ser el principal objetivo de cualquier cosa que se digne en llamar «estrategia de seguridad».

Y responsable directo de las tacticas fallidas y fallando es el Batman de utilería llamado Omar García Harfuch. Porque en esta Gotham tropicalizada llamada Sinaloa, Batman no llega desde la oscuridad a enfrentar al crimen: aterriza en vuelos oficiales para visitas de doctor chafa ,pero rodeado de camionetas blindadas, escoltas, cámaras y pactos no escritos,porque al igual que Rocha Moya,tambien ha cojeado de la misma pata.

Nos vendieron al superhéroe de traje entallado negro: el estratega, el imbatible, el que “sabe de seguridad”, el que supuestamente entiende a los cárteles como si fueran villanos de cómic (…entre bandidos se conocen) a los que se doma con operativos de madrugada y conferencias bien iluminadas. Pero los números no mienten: homicidios disparados, desaparecidos a granel, casinos incendiados y ciudades partidas en zonas VIP y zonas de tiro. Y ahí, entre los escombros, el Batman de la narrativa oficial se parece más a gerente de franquicia que a vigilante nocturno.

Mientras las autoridades locales recitan promesas “irrenunciables” y la federación presume despliegues espectaculares, Batman-Harfuch aparece como la gran carta de recambio, el héroe importado que supuestamente iba a restaurar el orden donde ya no queda ni la apariencia. La receta siempre es la misma: más fuerzas, más patrullas, más uniformes, más mapas… y los mismos muertos. El murciélago en el pecho, pero el control real del territorio sigue en manos de quienes no dan conferencias de prensa.

La metáfora es brutal: en esta película, Batman no limpia la ciudad, solo administra el caos. Es el encargado de que la violencia no haga tanto ruido en la capital, mientras en los estados el infierno sigue a cielo abierto. No es el justiciero que se enfrenta al crimen; es el gerente de daños colaterales. Viene, hace rondín mediático, supervisa el operativo para la foto y se va dejando atrás la misma estela de funerales, velorios discretos y fichas de búsqueda que se acumulan como basura que nadie quiere recoger.

A Omar García Harfuch la presidenta nos lo presentó como la solución mágica a la guerra que empezó el 9 de septiembre de 2024,que iba permanecer en Sinaloa hasta resolverlo, pero que hoy sigue sumando cadáveres, hay que decirlo con todas sus letras: no es Batman, es la campaña. No es el caballero de la noche, es el relacionista público del FRACASO con mayúsculas. Y mientras nos entretienen con el mito del superhéroe de barro, el verdadero villano—ese entramado de impunidad, negocios y pactos—sigue sentado en el palco, contando ganancias, mientras abajo la ciudad se desangra.

602 días de guerra: el marcador del horror

  • 3,185 homicidios dolosos, un promedio de 5.3 asesinatos diarios.
  • 3,697 personas privadas de la libertad, 6.2 desapariciones al día; Sinaloa convertido en fábrica de ausentes.
  • 10,921 vehículos robados, 18.1 robos diarios, una rifa involuntaria de carro ajeno.
  • 3,531 personas detenidas y 184 abatidas, el saldo “oficial” para decorar grafiquitass de seguridad.

En la última semana medida, el estado cerró con 44 muertes violentas, 38 por ciento más que la semana anterior; pero tranquilos, seguro es “percepción”. El promedio de homicidios anda en 6.3 diarios y mayo va perfilado para 196 asesinatos si nadie se interpone entre las balas y las estadísticas.

El casino incendiado y la vida que no salió en la foto

Mientras el Gabinete de Seguridad aterriza en Culiacán con discursos, en el Desarrollo Urbano Tres Ríos el humo no es de incienso institucional, sino de explosivos en un casino. Ahí trabajaba Ana Cristina, 31 años, atrapada entre el fuego provocado y la ineficacia programada.

La “estrategia” dejó este saldo en el ataque:

  • 40 personas evacuadas, todas trabajadoras.
  • Dos lesionados y Ana, rescatada inconsciente, intoxicada por humo, con quemaduras y un golpe en la cabeza.
  • Murió en el hospital alrededor de las 20:00 horas, rematada por un sistema que solo llega rápido a la foto, nunca al rescate.

El mismo Tres Ríos que presume plazas y torres también carga homicidios frente a centros comerciales, asesinatos dentro de plazas y operativos nocturnos sin versión oficial. Una ciudad partida: arriba, los discursos; abajo, los cuerpos.

“Compromisos irrenunciables” y refuerzos infinitos

La Gobernadora interina, Yeraldine Bonilla, dice que asume el “irrenunciable compromiso” de velar “minuto a minuto” por la seguridad del estado. Si ese es el minuto a minuto, alguien está adelantando el reloj mientras atrasan la justicia.

  • Habla de experiencia en distintas responsabilidades públicas y de conocer la realidad de Sinaloa.
  • Promete una labor “constante y coordinada” con autoridades federales.

La realidad que presume conocer se escribe así: semana con 44 muertes violentas; proyección de 196 homicidios en mayo; 3,185 asesinatos acumulados desde que empezó la disputa Guzmán vs Zambada y la incapacidad oficial. Si eso es compromiso, ¿cómo se verá la renuncia?

Defensa Nacional: más tropas, mismo resultado

El Secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, llega a Culiacán a decir lo de siempre pero con más números. Que no se van, que si hace falta traerán más personal, más vehículos, más aeronaves, más plataformas aéreas.

  • 13,300 elementos desplegados de Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.
  • 2,732 de Fuerzas Especiales, 2,017 vehículos y 48 aeronaves.
  • El estado dividido en seis sectores, Culiacán en seis áreas, todo perfectamente segmentado… salvo la violencia, que cubre todo el mapa.

Presumen aseguramiento de más de 26 toneladas de droga y 1,506 detenidos. Mientras tanto, las cifras de Noroeste hablan de 3,697 personas privadas de la libertad y 10,921 autos robados desde que arrancó la ola, una coreografía donde el crimen improvisa y el gobierno aplaude sus diagramas.

El FRACASO (así, completo, sin eufemismos)

Desde el 9 de septiembre de 2024 hasta el 3 de mayo de 2026: 602 días de homicidios, desapariciones y robos convertidos en numerito móvil de 7 días para que el horror se vea “técnico”. Le llaman “ola de violencia”, como si fuera fenómeno meteorológico, no el resultado directo de pactos rotos, complicidades viejas y un estado que tercerizó el control territorial.

  • HOMICIDIOS: no son “bajas colaterales”, son el recibo diario de una guerra entre cárteles que el gobierno mira desde el palco.
  • PRIVACIONES DE LA LIBERTAD: fichas abiertas por 2,799 víctimas, pero 3,697 denuncias ante Fiscalía; ni en las cifras pueden ponerse de acuerdo.
  • ROBO DE VEHÍCULOS: 18.1 diarios, porque la movilidad también es botín.

En resumen, ellos ponen los discursos, los refuerzos y las grafiquitas desmañanadas; la población pone los muertos, los desaparecidos y los carros. Eso no es “estrategia”. Eso es FRACASO.

Con informacion: NOROESTE/

One response to “«602 DÍAS de GUERRA entre BANDOS de la MISMA BANDA: la CUÑA del MISMO PALO FRACASA en SINALOA; nos vendieron a Batman y era el Guasón”

  1. Y los babosos que lo compraron.
    😂😂
    En unos 15 años estarán haciendo justicia pero no aquí en México.
    Al tiempo…

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