Omar García Harfuch el «héroe de barro,la curricula manchada, el cuentachiles profesional» ,logra la hazaña de la cuadratura del círculo: dice que le puso escoltas a Rubén Rocha Moya… pero en realidad “no sabe” dónde está, solo “tiene entendido” que sigue en Sinaloa.
El diálogo que lo desnuda
La versión estenográfica del intercambio es demoledora: el reportero le entra por la vía lógica más básica. Si el propio Harfuch confirma que Rocha tiene equipo de seguridad personal, la pregunta obvia es: ¿entonces está aquí, sigue en México, sigue en Sinaloa?
La respuesta del superpolicía nacional es digna de meme judicial: – “Hasta donde tengo entendido sigue aquí en Sinaloa, sinceramente no tengo conocimiento, pero tengo entendido que está aquí en Sinaloa.”
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— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) May 5, 2026
«602 DÍAS de GUERRA entre BANDOS de la MISMA BANDA: la CUÑA del MISMO PALO FRACASA en SINALOA; nos vendieron a Batman y era el Guasón. https://t.co/XpOA3vIPiT pic.twitter.com/xPDvs7saK9
O sea: el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de todo el país, el mismo que presume «inteligencia + coordinación» acaba de admitir que el gobierno federal le asignó escoltas a un gobernador con licencia acusado por Estados Unidos, “no tiene conocimiento”, pero “tiene entendido”.
El arte de escoltar a un fantasma
Según él mismo, el gobierno de México decidió ponerle protección federal a Rocha Moya con base en “evaluaciones de riesgo”, por recomendación, sin que Rocha lo pidiera. Dice que no hay amenazas, no hay indicios, no hay datos de que lo quieran atacar, pero aun así “amerita” un dispositivo de seguridad porque Sinaloa es violento.
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— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) April 7, 2026
LA «BAJA de 2012 de HARFUCH por REPROBAR EXAMENES de CONTROL de CONFIANZA FUE VISTA CASI 600 MIL VECES en X»…el poligrafo se volvia loco cuando le preguntaban vínculos con el narco. https://t.co/HcJvRCMq5b pic.twitter.com/b2n19uFsKO
La ecuación queda así:
Le ponen escoltas federales a un político señalado por EU por narcotráfico, sin petición previa.
No hay amenazas detectadas, ni indicios de que vaya a ser atacado.
El número de escoltas es “confidencial”, pero se supone que lo traen resguardado.
Y el secretario que firma ese blindaje, cuando le preguntan dónde está el protegido, contesta con un “tengo entendido”, “sinceramente no tengo conocimiento”.
Eso no es una respuesta, es una confesión involuntaria: o miente sobre el control de la escolta, o admite que la guardia federal anda cuidando a alguien cuyo paradero su propio jefe desconoce… pero sostiene en público.
Con informacion: @Redes/





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