La fortuna —o el cálculo político— vuelve a sonreírles a los magistrados Mónica Soto, Felipe de la Mata, Felipe Fuentes y Reyes Rodríguez. Con la reforma judicial que la presidenta Claudia Sheinbaum acaba de enviar al Congreso, estos cuatro funcionarios electorales recibirán un año adicional en la Sala Superior del Tribunal Electoral (TEPJF), retrasando su salida de 2027 a 2028. Así, completarán 12 años en el mismo cargo, una hazaña administrativa que les habrá permitido sobrevivir —y servir— a tres presidentes: Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.

El regalo envuelto en transitorio constitucional

La iniciativa presidencial aplaza al primer domingo de junio de 2028 la segunda elección judicial, originalmente programada para 2027. El artículo transitorio de la reforma no deja lugar a dudas: los magistrados electorales «cuyo encargo concluiría en el año 2027, permanecerán en funciones hasta el año 2028». Traducción: los que ya estaban, se quedan un añito más.

Este generoso detalle beneficia especialmente a «los Felipes» (De la Mata y Fuentes) y a Mónica Soto, el trío que desde 2023 controla el Tribunal Electoral y que ha bendecido decisiones estratégicas del oficialismo: la elección anticipada entre las «corcholatas» de Morena en 2023, la sobrerrepresentación legislativa de agosto de 2024, y la validez de la elección judicial de 2025.

También se beneficia Reyes Rodríguez, el magistrado que perdió el liderazgo del Tribunal en diciembre de 2023 cuando Soto asumió la presidencia.

Récord Guinness en ampliaciones de mandato

Aunque esta no es la primera vez que estos magistrados ven extendida su estadía institucional. En octubre de 2016, cuando fueron electos por el Senado —en un pacto entre el priista Emilio Gamboa, el panista Roberto Gil Zuarth y el perredista Miguel Barbosa—, el acuerdo original ya fue «corregido» dos semanas después para ampliar el mandato de cuatro de ellos, incluidos Fuentes y Rodríguez, de seis a ocho años (2016-2024). Morena y el PRD impugnaron, pero la Suprema Corte validó el arreglo.

Luego vino la segunda ampliación en septiembre de 2024, cuando la reforma judicial de López Obrador extendió el mandato de Rodríguez y Fuentes (que debían salir en 2024) hasta 2027, y el de De la Mata y Soto (que debían salir en 2025) también hasta 2027. Ahora, con la tercera extensión sheinbaumista, todos llegan hasta 2028. Es como un contrato de arrendamiento renovado automáticamente, sin necesidad de avisar al casero.

La reforma de fondo (o cómo empatar todo en 2028)

Más allá del premio de consolación a los magistrados, la reforma de Sheinbaum incluye cambios operativos al diseño original de la elección judicial. Entre los ajustes destacan:

  • Reducción de candidaturas en boletas: Los comités evaluadores seleccionarán primero a los cuatro mejor calificados por cargo, y luego una insaculación pública dejará solo dos nombres por especialidad. Así, los aspirantes a la Suprema Corte bajarían de 81 a 54; los del Tribunal de Disciplina Judicial, de 45 a 30; y los del Tribunal Electoral, de 63 a 42.
  • Creación de una Comisión Coordinadora: Un nuevo órgano integrado por representantes de los comités evaluadores de los tres poderes, encargado de homologar criterios y verificar requisitos de elegibilidad. Críticos como expertos constitucionalistas advierten que esto centraliza el control sobre quién puede ser candidato.infobae+1
  • Coincidencia con elecciones federales: La elección judicial de 2028 se realizaría el mismo día y en los mismos lugares que las elecciones federales o locales, lo que algunos interpretan como preparación para empatar también la revocación de mandato con los comicios.

El cargo que nunca termina

En junio de 2025, durante la primera elección judicial heredada de AMLO, se eligieron dos magistraturas del Tribunal Electoral para periodos de ocho años: Gilberto Bátiz (designado presidente por ser el más votado) y Claudia Valle Aguilasocho, ambos hasta 2033. Los otros cinco espacios se reservaron para la elección de 2027, pero con la reforma de Sheinbaum, ese relevo se pospone a 2028 junto con 464 magistraturas de Circuito y 386 jueces de Distrito.

La única que rechazó el juego de las sillas musicales fue la magistrada Janine Otálora, quien en octubre de 2025 dejó el cargo en lugar de aceptar otra ampliación. El resto, evidentemente, prefirió esperar sentado.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ERNESTO NUÑEZ/

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