El Gobierno de Nuevo León no solo está tapando la Plaza de las y los Desaparecidos con macetones; está intentando maquillar con geranios una estadística que da para podio nacional del horror, mientras su vecino Tamaulipas ya juega en otra liga con casi el doble de personas desaparecidas.

El paisajismo de Samuel rumbo al Mundial

En la antesala del Mundial 2026, el Gobierno de Samuel García decidió que la mejor política de búsqueda eran unas jardineras gigantes colocadas justo frente a la Plaza de las y los Desaparecidos, en Washington y Zaragoza.

FUNDENL respondió como se debe: llenó las macetas con rostros de desaparecidos y le cantó las cuarenta al gobierno, acusándolo de intentar borrar a las víctimas del paisaje urbano justo cuando vienen las cámaras del mundo.

“Ocultar también es desaparecer”, remata Angélica Orozco, mientras el gobierno estatal sueña con tomas aéreas de un Monterrey “moderno” donde los únicos que estorban son los ausentes.

La lógica es clara: si el turista no los ve, el problema no existe; si acaso, una maceta de fibra de vidrio será la nueva estrategia integral de seguridad.

Nuevo León: quinto lugar y tarjeta roja

Según FUNDENL, en Nuevo León hay 7 mil 485 personas desaparecidas, lo que coloca al estado en el quinto lugar nacional, con un promedio de tres desapariciones diarias solo en 2026.

Entre enero y mayo se registraron 433 nuevas desapariciones, de las que 296 personas siguen sin ser localizadas, porque la “búsqueda” oficial suele terminar en archivador o comunicado.

Mientras tanto, la Comisión Local de Búsqueda —que depende directamente del Gobernador— lleva ocho años sin planes de búsqueda claros, sin convenios con telefónicas para emitir alertas y sin el famoso centro de resguardo forense que venden en discursos como si ya existiera.

La estructura institucional luce más como un elefante blanco que como una herramienta de emergencia: cargos bien pagados, resultados invisibles y familias que terminan haciendo el trabajo del Estado con picos y palas.

El vecino incómodo: Tamaulipas en modo “plata”

Mientras Nuevo León se distrae con jardinería, el mapa de la vergüenza que exhibe a Morena y Americo Villarreal trae a Tamaulipas en medalla de plata nacional de desaparecidos.

El propio seguimiento de Valor Tamaulipeco registraba 13,746 personas desaparecidas al 26 de abril y ya van 13,819, es decir, 73 más en un abrir y cerrar de ojos estadístico.

La captura de pantalla de la CNB es brutal: Nuevo León aparece en verde con 7,500 personas desaparecidas, mientras Tamaulipas arde en rojo con 13,819, casi el doble; la geografía del horror cabe en un solo cuadro, pero no en ningún informe triunfalista del ahora gobernador buscado por el Departamento de Justicia de EE.UU.

Allá la “plata” de Américo Villarreal viene bañada en fosas, carreteras del miedo y fiscalías que no abren carpetas; aquí, el “nuevo Nuevo León” de Samuel prefiere macetas XXL para que no salgan las fotos incómodas.

Podio nacional de la vergüenza

Americo Villarreal ya tiene un lugar en el “Campeonato Nacional de levantados”: oro para Delfina Gómez en el Estado de México, plata para Américo Villarreal en Tamaulipas y cobre para Pablo Lemus en Jalisco, todos colgándose medallas hechas de nombres sin cuerpo y cuerpos sin nombre.

No es un ranking de la oposición, es el resumen obsceno del propio registro oficial: más de 14 mil desaparecidos en Edomex, más de 13 mil 819 en Tamaulipas, más de 12 mil 600 en Jalisco, todos celebrando “paz”, “transformación” o “nuevo modelo” mientras las cifras los desmienten.

En ese contexto, el “quinto lugar” de Nuevo León no es precisamente un consuelo: 7,485 desaparecidos no son un problema menor, son una fábrica de ausentes en un estado que se vende como vitrina de modernidad y sede mundialista.

Si esto fuera realmente un campeonato, lo único que comparten los gobernadores es la especialidad en evadir responsabilidad: unos niegan, otros maquillan, otros se esconden detrás de discursos de innovación; al final, las madres siguen buscando solas en brechas, baldíos y riberas.

Monterrey y Guadalupe: foco rojo, maceta verde

FUNDENL ha subrayado que Monterrey y Guadalupe concentran buena parte de los casos recientes, justo donde se presume “orden” urbano y “reactivación” económica.

Se desaparece gente entre avenidas, rutas y cámaras que curiosamente fallan, mientras el gobierno presume inversiones y el Mundial como si la crisis de desaparecidos fuera un tema de “percepción”.

La jugada de las jardineras encaja perfecto con esa narrativa: no se atiende la tragedia, se desplaza del campo visual, se empuja a las familias hacia los márgenes mientras el centro histórico se limpia para el turismo futbolero.

Lo que FUNDENL hizo al pegar los rostros en las macetas es devolverlos al centro del encuadre: si el gobernador quiere foto con florecitas, tendrá que ver también a quienes el Estado dejó de buscar.

Con informacion: ELNORTE/

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