A finales de febrero de 2025 tuve una reunión en Michoacán que hoy recuerdo con enorme tristeza. El general José Alfredo Ortega Reyes, quien meses antes había concluido su responsabilidad como secretario de Seguridad Pública después de una gestión que logró avances importantes en una entidad golpeada durante años por la violencia, invitó a Bernardo Bravo Manríquez.
Bernardo, haciendo honor a su apellido, encabezaba con determinación y carácter a los citricultores del Valle de Apatzingán.
La conversación entre los tres fue larga y profunda. Hablamos del enorme poder alcanzado por las organizaciones criminales, del impuesto que cobran a productores y comerciantes, de las dudas sobre complicidades políticas e institucionales y de la tolerancia que durante el sexenio de López Obrador permitió a distintos grupos criminales ampliar su influencia territorial, económica y social. Una convivencia que en diferentes regiones del país terminó siendo sospechosamente funcional a los intereses electorales de Morena.
#cdmx,#reynosafollow,#mtyfollow,#saltillo,#guadalajara,#cdvictoria,#slp,#nuevolaredo "SOBRINO de UNO y PRIMO de OTRO ?": GOBERNADOR MORENO de MICHOACAN es PARIENTE de PAR de JEFES del NARCO en CUSTODIA "GRINGA"…dicen las 'chismosas" actas de nacimiento.https://t.co/5HjU2BYxzG pic.twitter.com/4eRxRx3hv5
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) June 20, 2022
Bernardo conocía esa realidad desde abajo. Representaba a productores obligados a trabajar e invertir en lugares donde el crimen pretende decidir cuánto producen, cuánto venden y cuánto deben pagar para dejarlos trabajar.
Al despedirnos le hice una recomendación. Que no abandonara su causa ni perdiera el carácter, pero que actuara con inteligencia y prudencia. Se lo decía por experiencia.
También hablamos de algo que acababa de ocurrir. Días antes, Estados Unidos había designado a seis organizaciones criminales mexicanas como organizaciones terroristas extranjeras. Le comenté que aquella decisión podía terminar afectando incluso a quienes, obligados por miedo y abandonados por sus autoridades, mantuvieran algún tipo de relación económica con esos grupos.
Meses después, Bernardo Bravo fue asesinado. Su cuerpo fue localizado el 20 de octubre. Le arrebataron la vida a un mexicano trabajador y valiente que decidió resistirse al dominio criminal.
#cdmx,#morelia,#apatzingan «POR QUÉ MATARON a BERNARDO BRAVO ?»: EL «LIMON en MICHOACÁN MAS que FRUTA y BILLETE es ACTA de DEFUNCIÓN con MEMBRETE OFICIAL»…un Estado que decidió ser, al mismo tiempo, doctor y virus . https://t.co/w3AT5PW2QV pic.twitter.com/BDgd90xfx2
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) February 6, 2026
Esta semana recordé aquella conversación.
Estados Unidos retiró temporalmente a su personal de Michoacán por razones de seguridad. La consecuencia fue la suspensión de las inspecciones necesarias para nuevas exportaciones de aguacate hacia ese país. Si la medida se prolonga, el daño económico será enorme.
#cdmx #reynosa #cdvictoria #matamoros
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) July 26, 2026
“¿QUÉ HACEMOS, REYNOSA?: AMÉRICO y su FISCAL se NIEGAN a IMPUTAR a la CHISPA del CDG aunque LEY vs EXTORSIÓN FACILITA PROCESARLO… convirtieron la ciudad en su cajero automático.”https://t.co/0F3fnKP4G3 pic.twitter.com/oJrkHpdpPY
Nada de esto apareció de la noche a la mañana.
Michoacán lleva años acumulando violencia, extorsión, control territorial y una preocupante debilidad institucional. El gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla no ha logrado revertir esa situación y su administración carga además con rumores y señalamientos que han deteriorado seriamente su credibilidad. Mientras tanto, la rendición de cuentas prácticamente desapareció. La propaganda y la disciplina partidista han sustituido demasiadas veces la obligación elemental de explicar qué está pasando.
Un gobierno que no puede proteger a sus productores, recuperar territorios y generar confianza dentro y fuera del país termina provocando consecuencias que van mucho más allá de la seguridad pública. El problema se vuelve económico y termina alcanzando la seguridad nacional.
Durante meses hemos discutido si la designación de los cárteles como organizaciones terroristas provocaría operaciones militares estadounidenses en México. Drones, fuerzas especiales, acciones encubiertas.
Tal vez estábamos observando solamente una parte del tablero.
Estados Unidos dispone de instrumentos menos espectaculares y posiblemente más efectivos para presionar. Visas, comercio, sistema financiero, inspecciones, inversiones, restricciones económicas y acceso al mercado más importante del planeta.
#cdmx #guadalajara #reynosa #cdvictoria
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) August 7, 2026
“NADIE LLEGA TAN LEJOS SIN AYUDA OFICIAL: EE. UU VA GOLPEAR al CJNG donde MÁS le DUELE: la PROTECCIÓN OFICIAL…y va alcanzar a Tamaulipas y Americo, donde opera hibrido CJNG-CDG. https://t.co/8qHTr1PUMA pic.twitter.com/k1dOWvhNeI
Primero el crimen cobra al productor. Después asesina al que se resiste. Al final, la incapacidad del gobierno termina cerrando mercados y castigando a quienes trabajan dentro de la legalidad.
#cdmx #guadalajara #morelia #tijuana
«1,500 MÁS… ¿PERO YA HABÍA 10,000 ?»: CALCULADORA MILITAR SUMA MÁS EFECTIVOS en ZONA AGUACATERA de MICHOACÁN… donde criminales siguen con muchos aguacates. https://t.co/XpaPYU2LXA pic.twitter.com/NmKJqe5ZnZ— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) August 7, 2026
El impuesto criminal que durante años toleró el Estado mexicano puede terminar convertido en un impuesto económico para todos.
#cdmx #matamoros #reynosa #guadalajara
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) August 7, 2026
“NO QUIEREN o NO PUEDEN con los DUEÑOS del CIRCO ?: ARRESTOS y FALTA de ARRESTOS de AMÉRICO y su FISCAL; MIENTRAS la CIUDADANÍA PAGA la EXTORSIÓN con MIEDO, el CDG la COBRA SIN RIESGO… puro infeliciaje.” https://t.co/XNFfBbcgDO
Bernardo Bravo conoció el primero y pagó con su vida por enfrentarlo.
Michoacán comienza a conocer el segundo.
Pensamos que la presión estadounidense llegaría con soldados, drones o misiles. Puede llegar de una manera mucho más sencilla y dolorosa.
Cerrando mercados, congelando dinero y convirtiendo nuestra inseguridad en riesgo económico internacional.
Si el gobierno decide no cobrarle las consecuencias al crimen, alguien termina cobrándoselas al país y a sus ciudadanos.
Y esa factura puede venir en inglés y en dólares.
Con información: ALBERTO CAPELLA/ELUNIVERSAL+/ ELUNIVERSAL




Deja una respuesta