En Palacio Nacional hay molestia con la presidenta municipal de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, por las fallas de seguridad que quedaron expuestas durante la visita de Claudia Sheinbaum del pasado 15 de agosto.
Una mujer logró llegar hasta la camioneta presidencial, golpear repetidamente el vehículo y permanecer junto a la ventanilla mientras reclamaba a la mandataria. Sheinbaum mantuvo la calma e incluso intentó saludarla, pero el problema estaba alrededor.
El perímetro simplemente no funcionó. Fuentes consultadas en la capital atribuyen parte de la responsabilidad a la deficiente coordinación con el gobierno municipal, aunque la seguridad presidencial no depende exclusivamente del ayuntamiento.
El asunto volvió a poner sobre la mesa una decisión de Villarreal que desde hace meses cuestiona el sector empresarial. Tampico no tiene Policía Municipal y su seguridad descansa principalmente en la Guardia Estatal.
#cdmx,#reynosafollow,#tampico,#cdvictoria,#mtyfollow,#veracruz,#slp,#matamoros,#nuevolaredo,#monterrey «NO se EQUIVOCA PINTOR»: «ALEJANDRO RABAGO podria ser DETENIDO y este PODRIA EMPINAR a AMERICO pues FUE el CONTACTO en SAN PEDRO con la PUDRICION CARMONISTA»…y ahora enlace del… pic.twitter.com/ymVrsGpi1P
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) September 22, 2025
La alcaldesa ha defendido el mando único y ha sostenido que no existen razones para modificar el esquema. La Canaco, encabezada por Eduardo Manzur Manzur, piensa distinto. En enero pidió recuperar una corporación municipal con presencia permanente en zonas comerciales, turísticas y colonias de mayor incidencia delictiva, después de una sucesión de robos y asaltos. La petición no fue aislada. En mayo los comerciantes volvieron a exigir una policía propia y vigilancia permanente.
Y no se trata solamente de robos a comercios o de la capacidad de reacción ante delitos del fuero común, sino de que durante una visita de la jefa del Estado mexicano una persona pudo romper el perímetro y colocarse durante varios segundos junto al vehículo en el que viajaba. No se acreditó que la mujer tuviera intención de agredir físicamente a Sheinbaum, pero precisamente por eso el episodio encendió alertas en Palacio Nacional. El dispositivo de seguridad no puede depender de conocer previamente las intenciones de quien logra acercarse a la Presidenta.
La administración de Villarreal también enfrenta reclamos por el deterioro de vialidades, servicios públicos y recolección de basura. A ello se suman señalamientos que involucran al área de Protección Civil. La molestia en Palacio, nos aseguran, no se limita entonces a lo ocurrido frente a la camioneta presidencial. ¿Quién controla realmente la seguridad cotidiana de Tampico cuando el municipio decidió prescindir de una policía propia y, pese a las advertencias del comercio organizado, mantiene ese modelo?
Con información: ELUNIVERSAL +/MARIO MALDONADO/
Deja una respuesta