Dos estudiantes de la Preparatoria Número Dos de la UAEM fueron asesinados a balazos la noche del sábado en la colonia Chulavista, en Cuernavaca. Según medios locales, acababan de salir de una fiesta.
Los vecinos llamaron a la policía y pidieron una ambulancia; cuando llegó la ayuda, ambos jóvenes habían muerto. Un tercer adolescente resultó herido, pero no se ha informado cuál es su estado de salud.

El móvil del ataque sigue sin conocerse. La Fiscalía de Morelos dice que investigará para esclarecerlo. La UAEM, por su parte, ofreció apoyo a las familias y prometió colaborar con las autoridades. Esta vez, su comunicado dejó una frase menos cómoda que el habitual lenguaje institucional: “La indignación ya no basta”. La comunidad universitaria, añadió, no quiere ni debe acostumbrarse a vivir de luto.

Y razones para decirlo le sobran. Con estos dos asesinatos, son seis los estudiantes de la UAEM muertos en los casos referidos este año; las cuatro víctimas anteriores fueron mujeres.
#cdmx #guadalajara #España #monterrey
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) September 14, 2026
“ME DAS VERGÜENZA, MÉXICO”: ASESINAN a ESTUDIANTE ESPAÑOLA de INTERCAMBIO de la UNIVERSIDAD de GRANADA"…qué bajo hemos caído si el argumento de defensa del Estado es: “Bueno, antes mataban más”. https://t.co/Elz4VIFvXn
En septiembre fue asesinada Claudia Tacoronte Aguilera, una estudiante española de intercambio de 21 años, en Cuautla. En junio encontraron sin vida a Michelle Itzayana Fuentes Calderón, alumna de bachillerato de 15 años, después de que saliera de casa a comprar material escolar. Entre febrero y marzo desaparecieron Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo; sus cuerpos fueron hallados días después.
#cdmx #culiacan #guadalajara #puebla
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) September 26, 2026
«SRE PRESUME en la ONU ESTRATEGIA de AHORRO de FORMOL en MEDIO de una MONTAÑA de YA MÁS de 46 MIL CADÁVERES»… la muerte pasa tarjeta cada 22 minutos y medio. https://t.co/xvAjPLHxjJ pic.twitter.com/xeVyEveEX8
La universidad exige justicia y pide a las autoridades de todos los niveles garantizar a sus estudiantes una vida libre de violencia. No es una exigencia extravagante: ir a clases, salir por una cartulina o volver de una fiesta no debería convertirse en una apuesta por seguir con vida.
Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/





Deja un comentario: