La justicia dio un paso en el caso de Dafne Zapata, pero todavía no es momento de colgarse medallas. El padre de la adolescente fue declarado culpable de abuso sexual contra su hija, confirmó su madre, Alejandra Quintos. El fallo representa un avance; no el cierre de todos los procesos relacionados con la menor, quien murió en una escuela militarizada de Tamaulipas.

“Mi hija recibe justicia. Tantos años mi hija recibe justicia”, expresó Quintos después de la audiencia. Según explicó, las pruebas y los peritajes presentados acreditaron la culpabilidad del acusado.

Tras dos años de proceso legal, queda pendiente que se dicte la sentencia; el padre tiene derecho a apelar. Una cosa es la declaración de culpabilidad y otra, la pena: conviene no revolverlas por las prisas del titular.

Denunciar no debería ser una prueba de resistencia

Quintos llamó a las mujeres, madres y familiares de víctimas a no guardar silencio, pero también puso sobre la mesa el costo de exigir justicia: exposición, desgaste emocional y una vida que ya no vuelve a ser la misma. “Ahora entiendo por qué no denuncian, por qué no alzan la voz, por qué no hacen marchas”, dijo. Su testimonio deja una pregunta incómoda: ¿por qué buscar justicia tiene que cobrarle semejante factura a quien denuncia?

Y todavía falta. La madre advirtió que este fallo es apenas el primero de los procesos pendientes. Continuará su lucha por las denuncias e irregularidades relacionadas con la academia militarizada de Ciudad Madero donde Dafne presuntamente fue asesinada. Que nadie venda expediente cerrado: la declaración de culpabilidad por abuso sexual no resuelve lo ocurrido en esa institución.

Con información: LATINUS/

Deja un comentario:

Descubre más desde ValorTamaulipeco

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo