Un ejercicio crítico, en tono jocoso e irreverente, podría exhibir una conducta recurrente del Secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch: en su estrategia mediática no hay espacio para responder por los errores, incluso letales, pero sí para presumir rápidamente las victorias. A veces, demasiado rápido: tanto como para manchar la honra de una empresa o encerrar a inocentes, aunque después haya que recular.

Así podría leerse el tuit que no apareció: una parodia, no una declaración real de Harfuch, con el sarcasmo dirigido a la propaganda y al mando, no a los policías que infaustamente pagaron las consecuencias,muertos en accidente.

EL TUIT QUE BATMAN NO PUBLICÓ

«En una operación de coordinación interinstitucional en Totolapan, Morelos, logramos detener a varios presuntos delincuentes y, posteriormente, devolverlos a la libertad porque sus compañeros tuvieron la descortesía de retener a nuestros agentes y exigir el intercambio.

Mediante trabajos de inteligencia no muy inteligentes, identificamos que ellos tenían a nuestros policías y nosotros teníamos un problema. Se procedió, por tanto, a modificar el objetivo del operativo: de combatir la impunidad a negociar con sus representantes.

La Fiscalía informó que privilegió la vida de su personal. Una prioridad indispensable que, por razones que algún día explicaremos, no estuvo acompañada de las condiciones necesarias para evitar que nuestros agentes terminaran convertidos en moneda de cambio.

El saldo incluye bloqueos, vehículos incendiados, un agente herido de bala y cuatro policías estatales muertos en un accidente cuando acudían a atender la emergencia. Los detenidos, en cambio, recuperaron la libertad.

Reiteramos nuestro compromiso con informar todos los resultados. Los buenos, desde esta cuenta; los malos, cuando los publique alguien más.

Seguiremos trabajando para que ningún éxito se quede sin padrino y ningún fracaso encuentre a su padre.

Batman regresará cuando haya otra captura que presumir. Para explicar esta liberación, favor de comunicarse con Ciudad Gótica.

La recreación se hace con todo respeto a la figura institucional, pero no así a los malos oficios del «figurín» que nos remiten a su condición de embustero profesional: uno que, aun así, no pudo vencer al polígrafo.

El ejercicio hipotético toma como base el relato publicado sobre las detenciones, la retención de tres ministeriales, la liberación bajo presión, el agente herido y la muerte de cuatro policías en un accidente durante el despliegue hacia la emergencia.

No atribuye esas muertes a un ataque ni supone que Harfuch dirigiera personalmente el operativo.

Para colgarse la medalla, siempre hay batiseñal, batería y un secretario disponible. Para explicar cómo una captura terminó en intercambio, se cayó el sistema.

El problema no es que la autoridad haya querido salvar a sus policías; el problema es cómo los dejó en una situación en la que el crimen pudo convertirlos en la llave para abrirles la puerta a los detenidos.

Batman para la foto; modo avión para las preguntas.

Con información: @Redes/ Medios/

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