En Tamaulipas, compartir proyecto político con la presidenta no alcanza para compartir sus aplausos. La gráfica atribuida a Consulta Mitofsky para El Economista, correspondiente a septiembre de 2026, pone el contraste sobre la mesa: Claudia Sheinbaum registra 73.4% de aprobación y Américo Villarreal se queda en 56.1%. Son 17.3 puntos de diferencia. Casi 18 puntos que no se tapan con una foto juntos ni con otra declaración de lealtad a la transformación.
El gobernador morenista puede presumir coincidencias con Palacio Nacional; lo que no puede presumir es una evaluación semejante. En su propio estado, la presidenta lo supera con holgura. Dicho sin incienso partidista: a Sheinbaum le reconocen bastante más que a quien tiene las manos en el gobierno local. La popularidad presidencial no viene incluida en el membrete de Morena.
Tamaulipas en la encuesta de Mitofsky aparece en el lugar 23 de las 32 entidades cuando se ordena la diferencia entre la aprobación del gobernador y la de la presidenta.
LA «MEDIOCRIDAD PELIGROSA»: SITÚAN a AMÉRICO en la TABLA de los PEORES GOBERNADORES de MÉXICO»…mediocridad no dispara, pero deja la puerta abierta a quienes sí lo hacen. https://t.co/RDbeNetPPD
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) September 29, 2026
No es el sótano, pero sí está del lado incómodo de la tabla: entre los diez estados donde más amplia es la ventaja presidencial. Para Villarreal, la comparación no ofrece precisamente material para una campaña de autoelogios.
Y todavía hay distancias mayores: en Veracruz, Nayarit, Baja California Sur y Colima, la ventaja de Sheinbaum supera los 20 puntos. Guerrero se lleva el contraste más severo: 71.3% para la presidenta frente a 40.6% para la gobernadora, una separación de 30.7 puntos. Ahí ya no hablamos de caminar a distinto ritmo: hablamos de evaluaciones en carriles muy distintos.
El remate tampoco favorece el cuento de que nadie puede competir con la presidenta: cuatro gobiernos estatales sí la superan en sus propias entidades.
Jalisco encabeza la lista, con 60.3% para Pablo Lemus frente a 46.5% para Sheinbaum: 13.8 puntos de ventaja. También la aventajan Guanajuato, por 1.1 puntos; Aguascalientes, por 0.2, y Chihuahua, por 0.2.

Son diferencias numéricas que, sin conocer el margen de error, no deben venderse como ventajas estadísticamente concluyentes. Pero la distinción política queda clara: son tres gobiernos panistas y uno de Movimiento Ciudadano.
La oposición puede quedar arriba y el oficialismo puede quedarse muy atrás: el color de la camiseta no hace el trabajo del gobernador.
Con información: ROY CAMPOS/ELECONOMISTA/




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