El enorme aporte de la denuncia anónima merece reconocerse antes de cualquier otra cosa: permite que salga a la luz lo que alguien conoce desde dentro y no se atreve a declarar con nombre y apellido. El anonimato no convierte un señalamiento en verdad probada, pero tampoco lo vuelve desechable.

En la mas reciente filtracion, quien se presenta como agente de la Guardia Estatal asegura que corre un riesgo al hablar y ofrece aportar más datos. Eso merece atención, contraste y protección; no el cómodo carpetazo de quienes exigen una firma antes de molestarse en revisar lo denunciado y que en algunos casos como el mas reciente,suele venir acompañado de mas evidencias.

Las redes tienen ahí un valor que sería absurdo desconocer: permiten publicar, conectar testimonios y abrir preguntas sin pedirle autorización al funcionario señalado. Las redes no son inmunes a las presiones ni están completamente fuera del alcance del Estado, pero tampoco pasan necesariamente por la ventanilla donde el poder quisiera decidir qué se cuenta y qué se entierra.

Para desbaratar redes delincuenciales, también sirven las redes de información. Sobre todo cuando una publicación provoca que aparezca otra voz y esa voz señala dónde seguir buscando, como acaba de ocurrir también en Matamoros tras la filtración de un audio.

Eso es precisamente lo relevante del mensaje publicado este 2 de noviembre: apareció como comentario a la información sobre la presunta liberación irregular de tres detenidos en Reynosa.

No es la corroboración independiente del primer señalamiento; es una nueva fuente que amplía las acusaciones y ofrece otros episodios susceptibles de verificación. Una filtración abrió la puerta a otra. Ahora falta que la investigación entre por ella y no que alguien corra a cerrarla antes que encerrarlos.

LA PRIMERA ACUSACIÓN: UN INFORME PRESUNTAMENTE HECHO A LA MEDIDA

La publicación que antecede al comentario recoge una denuncia atribuida a elementos de la Guardia Estatal: Ómar Zúñiga Honorato habría recibido 280 mil pesos para modificar el procedimiento y el Informe Policial Homologado, para beneficiar al Cartel del Golfo.

«LA CHISPA»: EL NUEVO SEÑALAMIENTO NO LLEGA SOLO

El autor del comentario afirma que, aproximadamente dos semanas antes, detuvieron al «comandante Chispa» y que «desde Victoria ordenaron que lo soltaran», aunque antes habría pagado «una buena cantidad de dólares». .

¿Quién es «La Chispa»?

Mario Guitán Rosas ,alias La Chispa se le señala como presunto operador de Los Metros, facción del Cártel del Golfo bajo el mando de César Morfín Morfín, «El Primito» y ha sido sujeto del escrutinio de la prensa nacional por la cercanía con el Gobernador Americo Villarreal.

El nuevo señalamiento no puede despacharse como si hablara de un personaje sin antecedentes legales o periodísticos que ya estuvo en prisión en 2017.

“Plantea una presunta intervención policiaca de la Guardia Estatal en Reynosa para detenerlo y otra, desde Ciudad Victoria, para evitarlo”.

LA ACUSACIÓN SUBE DE PISO

La infidencia no se limita a señalar a policías de calle. Su autor sostiene que existen mandos inconformes con sus superiores, afirma que el secretario general tiene mayor jerarquía que el general Pancardo y asegura que reciben órdenes para servir al cártel.

También sitúa el supuesto origen de las instrucciones «arriba del 3 piso de el 15 Juárez en Ciudad Victoria». Esa referencia es importante debe esclarecerse: no identifica por sí sola a quien habría impartido una orden ni acredita su intervención, pero presume quien es la «carga».

Este es el punto que no debe perderse entre los apodos y las cantidades: el denunciante describe una presunta cadena de decisiones que deben corroborarse pese a la falta de voluntad. El problema no terminaría en el agente que abre una puerta; alcanzaría al mando que ordena abrirla y a quien pudiera proteger la maniobra.

Porque el organigrama no puede servir para repartir autoridad hacia abajo y evaporar responsabilidades hacia arriba.

El mismo mensaje atribuye a la liberación de «Goyito Sauceda» un pago de 250 mil dólares y una supuesta intervención política de Eva Reyes, a quien identifica como diputada de Morena y suegra del mencionado.

También acusa, sin identificarlo por nombre, a un general de zona militar de ayudar a «La Chispa» y menciona a «R8» en un pasaje sobre presuntas instrucciones para cuidar un perímetro utilizado para el cruce de droga.

«ÓRDENES SON ÓRDENES»: LA FRASE QUE EXIGE OTRAS PREGUNTAS

«No todos somos corruptos», escribe el supuesto agente, antes de rematar con «órdenes son órdenes». La frase es reveladora como parte de su relato, pero no basta con afirmar que «arriba» mandan. Hay que precisar quién, cuándo, por qué vía y ante qué testigos. De otro modo, «arriba» termina siendo un domicilio sin habitantes y «órdenes» una palabra que todos utilizan para que nadie responda.

QUE INVESTIGUEN LOS HECHOS, NO QUE PERSIGAN AL MENSAJERO

El valor de esta intervención anónima no consiste en que haya resuelto el caso. Consiste en que amplía las preguntas, señala posibles rutas de comprobación y muestra cómo una publicación puede abrir espacio a otras revelaciones. Eso es lo que el periodismo debe aprovechar sin entregar su criterio: recibir información no obliga a creerla toda; obliga a examinarla.

A los señalados les corresponde responder sobre hechos concretos y tener oportunidad de ofrecer su versión. Al periodismo le corresponde contrastar, proteger a la fuente y corregir cuando proceda. A nadie le sirve cambiar el boletín oficial por un anónimo intocable.

Pero tampoco hay que hacerse tarugos: exigir pruebas es rigor; exigir que quien denuncia se exponga antes de revisar una sola pista es una estupenda manera de quedarse sin denunciantes.

La salida no es silenciar las redes ni desacreditar automáticamente al que habla desde el anonimato. Es llevar los señalamientos al terreno donde puedan probarse o desmentirse. Porque, si la versión resulta cierta, el escándalo no sería que un policía hablara en internet: sería que dentro de la corporación algunos hubieran confundido la cadena de mando con la cadena de cobro.

Con información: MEDIOS/REDES/

Una respuesta a ««¿ATORARON a la CHISPA y lo SOLTARON?: ENÉSIMA FILTRACIÓN de POLICÍAS EXHIBE PARO a LUGARTENIENTE GOLFO EMPARENTADO con el GOBIERNO»… las redes sirven para desenredar al poder.»

  1. Tiene comprado varios altos mandos del ejército mexicano lo protegen también.

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