En Tamaulipas hay frases que funcionan casi como absolución cultural de criminales: “no tiene la culpa el indio, sino el que los hizo compadres», aunque al final tengan la culpa todos por igual. Traducido al español político de 2026: la impunidad del Cartel del Golfo en Matamoros se diluye entre este y el gobernador de Morena Americo Villarreal ,a quien le concedieron el favor de llevarlo a la silla de gobierno en 2022.

Tan asi ,que matamoros ocupó el segundo lugar en la votación aportada a la causa de la «Cuarta Transformación» con 109 mil 596 votos, pero fue en este municipio donde Américo Villarreal logró la mayor diferencia de votos en todo el estado sobre César Verástegui: poco más de 45 mil y fue gracias al «capo cárdenas» que fue  capaz de traducir su odio a Cabeza de Vaca y su candidato, para literalmente volcar la votación en las urnas para favorecer a Villarreal Anaya,replicando y superando la fórmula en 2024 con Alberto Granados.

Y aquí es donde conviene dejar de mirar la forma —los discursos, los comunicados, las fotos oficiales— para meterse al fondo: los incentivos, las omisiones y los silencios que, en conjunto, construyen una permisividad tóxica que huele más a sistema putrefacto que a accidente y que no es «casualidad, sino causalidad».

Breitbart de Texas lo dijo claridoso en 2022:

«Como informó Breitbart Texas, durante su campaña Américo Villarreal se reunió con una facción del Cártel del Golfo conocida como la Columna Armada Pedro J. Méndez y consiguió que los sicarios en la parte central del estado amenazaran al público en general para que votaran por él durante las elecciones de este año.

Fuentes policiales federales revelaron que un hijo de Américo Villarreal, también llamado Américo y conocido por el apodo de “Ameriquín”, se ha estado reuniendo directamente con figuras del crimen organizado para negociar y también ha estado negociando alianzas políticas para el beneficio de su padre, así como para su propia carrera política que está comenzando. Las negociaciones giran en torno a organizaciones criminales como los cárteles de la droga y las redes de robo de combustible que canalizan dinero hacia campañas políticas, así como obligar a residentes de ciertas zonas a votar de cierta manera a cambio de contratos y protección del gobierno para el cobro de tarifas de extorsión, reveló la fuente policial federal. Breitbart Texas pudo verificar estas acusaciones al entrevistar a un empresario local y a una figura que estuvo activa en la política estatal anteriormente.»

Como se advierte,el problema no es solo que hubo un pacto —es que la autoridad federal que actúa con calculo politico,debería sentarlo en el banquillo de acusados, pero es lo ultimo que desean de este lado del Río.

Lo que esta ocurriendo reiteradamente en Matamoros o Reynosa,tan solo por citar dos ejemplos, es lo que ocurre después cuando el Estado opta por la versión más cómoda: la de la inercia. Porque la inercia, en plazas capturadas por economías criminales, no es neutral; es funcional. Si la estrategia de seguridad se traduce en presencia reactiva, carpetas que no caminan y mandos que sobreviven a los escándalos, el mensaje operativo es claro: hay margen para seguir, es decir,es rentable gracias al gobernador y el alcalde que se alquilan.

Matamoros ofrece un caso de estudio incómodo. Los episodios de violencia recientes —incluido el ataque contra elementos federales asignados a la custodia del consulado de Estados Unidos, reportado por medios locales— no son un rayo en cielo despejado, sino parte de una secuencia donde la autoridad se hace «pendeja» sin batallar y eso cuesta vidas.

Cuando los eventos se repiten y son los «junior» del jefe del Cartel que apoyó al gobernador y el alcalde, dejan de ser “incidentes” y se convierten en un patrón que allana el camino para que los hijos, los «Chapitos Region IV» se conviertan en los próximos patrones, aunque ya sean jefes de facto y AVAncen a paso firme para darle continuidad sangrienta al «Clan Cardenas» que aun controla desde la «carcel federal controlada» ,Osiel Cardenas.

Esta estrategia sostenida bajo la misma administración de Villarreal Anaya,ya no puede explicarse solo por la maldad de los criminales; también exige revisar la eficacia y la falta de ella de quien gobierna bajo sus ordenes, pues estamos ante la presencia de un gobernador hudizo,timorato y blandengue gobernado por el crimen organizado por voluntad propia.

Aquí es donde la “fórmula Sinaloa” se vuelve referencia obligada, más como etiqueta que como prueba: la idea de que la estabilidad aparente se compraba con tolerancia selectiva donde en regiones donde el crimen es hegemónico como decia Andres Manuel Lopez «hablador», cuando hablaba en abonos del dominio de una sola banda,aunque ahora ya se ve el saldo de sus malos oificios, lodazal y crisis.

El eufemismo es conocido —“bajar la violencia”—, pero su traducción en territorio es más áspera: zonas donde ciertas células operan con menor fricción institucional. A eso, en términos llanos, se le llama permisividad. Y cuando esa permisividad tóxica se vuelve predecible porque el gobernador le aceptó favores al Cartel, el siguiente escalón siempre es la impunidad y luego la debacle como en Sinaloa y recibir el pedazo prometido.

La pregunta incómoda no es si un gobernador o un alcalde “quisieron” pactar o lo hicieron por recomendación presidencial; es que sus decisiones —o indecisiones— terminaron generando un entorno donde actores criminales maximizan beneficios y minimizan riesgos con su ayuda.

El poder público no solo debe responder por lo que hace, sino por lo que tolera. Y tolerar, en contextos de captura criminal, equivale a gobernar para otros.

Porque al final, la frase «no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre» se vuelve como boomerang. Si “los indios” —los operadores criminales,el sicariato que ejecuta, extorsiona y tambien levanta— tiene menos culpa, es porque alguien más arriba decidió que hacerlos compadres era más rentable que hacer cumplir la ley.

Y esa decisión, por más que se maquille con comunicados de estamos en la media nacional, deja huella en cada carpeta sin resolver donde somos campeones, en cada comerciante extorsionado, ejecutado por no pagar o por grabar video acusando a lugartenientes que abrazan al gobernador, muchos mas desaparecidos,una categoría donde somos subcampeones a nivel nacional , en cada patrulla que llega tarde o no llega.

La gobernabilidad que descansa en la tolerancia no es gobernabilidad: es administración del riesgo… para los ciudadanos. Y ese es un modelo que, tarde o temprano, cobra factura….como en Sinaloa.

Con informacion: Breitbart/TX/ @Redes/ Medios

One response to “«NO TIENEN la CULPA los INDIOS del CDG ?: GOBERNADOR que los HIZO COMPADRES TIENE PAGANDO a TAMAULIPAS el COSTO MATON de la PERMISIVIDAD TOXICA»…fue más rentable electoral y económicamente,que hacer cumplir la ley.”

  1. Avatar de Maria Fernandez
    Maria Fernandez

    Importante para el administrador: hay un pico inusual de visitas en su sitio hoy. Le recomiendo revisar su panel de Estadisticas de Visitantes en Tiempo Real para ver el detalle.

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