Una semana después de la muerte de Dafne Zapata, la Fiscalía de Tamaulipas se puso creativa y ejecutó solo una de las dos órdenes de aprehensión que tuvo que “cocinar” a fuego rápido. Enseguida detuvo a Danna Yanina Cruz Figueroa, de 18 años, en sus propias oficinas, cuando acudió a declarar en Tampico, lo que no ocurrió con el resto, entre ellas Estrella Mora,la «Sargento» que esta sustraída.

Enseguida, y en medio de un dispositivo mediático, la FGJ trasladó a Danna a Ciudad Madero y luego la internó en Altamira, donde gracias la misma fiscalía y su eficiencia,podra defenderse legalmente, pues no se ha establecido qué hizo exactamente la joven dentro de la cadena de hechos.

Lo más desastroso de la actuación de la Fiscalía, que comanda un expresidiario, es que la autoridad no dice que solo solicitó dos órdenes de captura, pues no tiene las certezas que sí tiene —y exige— la madre de Dafne.

La versión oficial presume avance, pero delata el hueco: la Fiscalía no quiso decir qué tanto participó la detenida y se refugió en el clásico “investigación en proceso”. O sea, mucho ruido, una imputación formal y todavía pocas cartas sobre la mesa.

Por si fuera poco, el caso ya venía cargado de denuncias por maltratos, golpes y castigos dentro de la academia, lo que ha alimentado la sospecha pública de que esto no fue un episodio aislado sino la punta del iceberg. La madre de Dafne insiste en que hay más responsables por detener, mientras la Fiscalía intenta sostener una narrativa de control que todavía no despeja todas las dudas como saldo de cocinar en el microondas ante un escandalo que llegó a la prensa mundial en todos los idiomas.

Con información: ELNORTE/

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