La silla vacía no es un detalle menor ni un elemento de utilería: es el personaje principal del acto. Mientras Matamoros recibe a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador morenista Américo Villarreal, en un evento de programa federal cuyo templete presume institucionalidad, la ausencia del alcalde Alberto “Beto” Granados convierte el protocolo en una escena de gobierno sin jefe: el poder municipal, representado por un hueco negro de vinil.

La silla vacía de Matamoros

En el evento de Vivienda para el Bienestar, el alcalde de Matamoros no llegó porque muy seguramente le pidieron que no legara: dejó su silla. Y, para ser francos, la Presidenta no tuvo que fingir entusiasmo, saludar al aire ni explicar por qué el presidente municipal faltaba a un acto de gobierno en su propia ciudad.

La foto es brutal por sencilla: autoridades federales, el gobernador —quien tampoco merecía estar presente, porque «no tienen la culpa los “indios, sino el que los hizo compadres”—, funcionarios alineados, público, cámaras y discurso de bienestar… Y, en medio, una silla vacía donde debía sentarse Beto Granados. No parece una ausencia menor: parece la escenografía de un municipio donde el alcalde ligado al narco se vuelve más visible cuando no está.

En redes, la imagen encontró su traducción popular: “llegó vestida de azul panista oscuro con negro, como si fuera velorio”. La burla tiene precisión política. Porque aquello no lucía como ceremonia de vivienda, sino como homenaje a la ausencia: todos presentes para la foto, excepto quien debía responder por Matamoros.

Pero conviene separar el sarcasmo de la sentencia. Los señalamientos contra Granados son vastos y reiterados: lo vinculan con estructuras del Cártel del Golfo, con la facción Escorpiones —atribuida a su patrocinador, Alfredo Cárdenas, alias “El Contador”— y con una retención de ocho horas en Estados Unidos que habría precedido a la cancelación de su visa.

La silla, entonces, no prueba un delito. Prueba algo políticamente más inmediato: la ausencia de quien tenía que dar la cara. Y en una ciudad enteramente gobernada por el Cartel del Golfo, golpeada por violencia, extorsión, desapariciones y desconfianza institucional, una alcaldía vacía no es un símbolo inocente. Es una pregunta con respaldo: ¿dónde está el alcalde cuando Matamoros necesita gobierno, explicación y responsabilidad ?

La silla permaneció ahí, obediente, muda y disponible. Quizá por eso fue la funcionaria más honesta de la jornada que no estuvo exenta de reclamos y protestas.

Con información: REDES/MEDIOS

3 respuestas a «“¿Y BETO?: SHEINBAUM dejó VACÍA la SILLA de EDIL ESCORPIÓN, DANDY del CÁRTEL del GOLFO en MATAMOROS”…mero preludio de lo que ya viene.»

  1. Es el principio. De la caída de Alfredo. Cardenas. Y sus Titanes cardenillos. Alan. Axel junto a. Tony y. Beto granados. El departamento de estado no tiene precio y al. Contador y sus hijos junto al. Alcalde las horas están contadas puede tener mucha INFORMACION ese contador Peró no va ser válida para su arresto. Asi que asta los jueces federales que se mancharon las manos con ese sucio. Dinero caerán junto. Á todos estos. Cómplices.

  2. No mames esa silla es donde estaba sentada la presidenta jaajajaa ahora si te la mamaste valor tamaulipeco
    Y cuando vas hablar de biasi y lety jajajaja son los que pagan verdad tambien entre los muertos y desaparecidos estan los mataron lety y biasi con los hércules o esos no van en la suma

  3. se las pongo facil ustedes piensan que los gringos van olvidar los 57 camiones de PEPSICO/SABRITAS.quemados por el CDG.DEL CONTADOR.Y PROTEGIDOS DEL ILUSTRE BETO GRANADO Y AMERICO VILLAREAL/Amigos hagan sus apuestas..ya aqui en el gabacho saben todoooooooooooo..van por estos mafiosos…..

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