En medio del escándalo de la revocación de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, el embajador de Estados Unidos en México se ha encargado de dejar en claro que el aliado de Washington en el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo se llama Omar García Harfuch. En menos de tres días, publicó dos fotografías en X expresando su respaldo al secretario de Seguridad Ciudadana.
El segundo tuit fue una fotografía de García Harfuch, escoltado por Terry Cole, en un evento de la DEA en Argentina. Cole es el funcionario que, desde la tribuna del Departamento de Justicia, ha hecho un llamado enérgico a romper las complicidades la política mexicana con los cárteles.
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— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) August 19, 2026
“¿GARANTÍA o ALERTA PREVENTIVA?: la DEA ELOGIA a HARFUCH como ELOGIÓ a GARCÍA LUNA, y JULIO ASTILLERO RECUERDA cómo ACABÓ la PELÍCULA”… la evidencia previa no permite ser tan optimistas. https://t.co/WzLtE1LyeJ
Si algo ha revelado el escándalo de la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán es que, en México, existen dos agendas de poder. Por un lado, la que coopera abiertamente con Washington, la de los servicios de seguridad civiles y las Fuerzas Armadas.
Es decir, Omar García Harfuch, el general secretario Ricardo Trevilla y, recientemente, el almirante secretario Raymundo Morales. En la otra esquina se ubica el centro de poder de Andrés Manuel López Obrador y de sus hijos. Se trata de una coalición entre el ala más radical y a la izquierda de Morena, y el grupo de gobernadores y operadores pragmáticos que, en muchos casos, se coludieron con el crimen organizado. Rubén Rocha Moya, Marina del Pilar y Alfredo Ramírez Bedolla son algunos de sus exponentes. Esta es la facción de Palenque, la que se resiste a la agenda de Estados Unidos contra la narcopolítica; la que utiliza el emblema de la soberanía nacional como un escudo contra la rendición de cuentas. Se saben objetivos de la justicia norteamericana.
En medio de ambas agendas se localiza la presidenta Claudia Sheinbaum y su círculo íntimo de operadores de Presidencia. En el discurso, la inquilina de Palacio Nacional insiste en que no existen pruebas que vinculen a Andrés Manuel López Beltrán con alguna actividad criminal. En el discurso, el hijo de López Obrador es intocable. Sin embargo, en los hechos, su gobierno ha promovido investigaciones que colocan a “Andy” en el centro de la trama del huachicol fiscal.
Sí, Sheinbaum defiende a los hijos del ex presidente desde la tribuna de la conferencia matutina, pero al mismo tiempo, autoriza que Omar García Harfuch viaje a Argentina para asistir a una convención de seguridad organizada por la DEA, un evento que reúne a los aliados de la “Doctrina Donroe” en América Latina. ¿El resultado del viaje? El anuncio de la extradición a México del contralmirante Fernando Farías Laguna, uno de los hombres con mayor conocimiento de la trama de huachicol fiscal que está bajo escrutinio tanto en México como en Estados Unidos. Los hermanos Farías Laguna alegan que la Fiscalía General de la República los ha colocado como chivos expiatorios de una estructura criminal que alcanza a lo más alto del poder político y militar en México. En sus comunicaciones, los marinos son directos: piden que se cite a declarar a Rafael Ojeda, su tío político y el ex secretario de Marina del gobierno de López Obrador. Agregan los Farías Laguna: nosotros le llevamos al testigo que denunció el escándalo de huachicol fiscal, el contralmirante Rubén Guerrero Alcántara. Meses después, fue asesinado. La estela de sangre contra los testigos del huachicol alcanzó a otros tres elementos de la Marina.
Sería ingenuo pensar que este contexto es ajeno al viaje que realizó Omar García Harfuch a Argentina, donde se encuentra recluido el contralmirante Fernando Farías Laguna. Si hoy se discute el papel de “La Barredora”, de Adán Augusto López, de Rafael Ojeda y de Andrés Manuel López Beltrán en el huachicol fiscal obedece, en gran medida, a que el ala del aparato de procuración de justicia que es afín a García Harfuch inició investigaciones al respecto.
El reconocimiento que hizo semanas atrás Terry Cole a Omar García Harfuch ha tenido consecuencias operativas concretas: un nuevo acuerdo que permite al gobierno mexicano comprar tecnología de última generación para la neutralización de drones e incautaciones históricas de cargamentos de cocaína. Mientras que los gobernadores de Morena y la dirigencia del partido denuncian a la oposición de promover una agenda de intervención extranjera, las agencias de seguridad del gobierno de México utilizan inteligencia de Washington para perseguir objetivos criminales que cuentan con procesos judiciales abiertos en cortes norteamericanas.
Este contraste, las dos agendas, transpira en todos los niveles y agencias de gobierno, particularmente en la Fiscalía General de la República. La tensión se exhibe en estampas como la del pasado fin de semana, cuando la oficina de comunicación de la fiscalía publicó que no existen pruebas para iniciar un expediente de investigación a Andy López Beltrán. El mensaje contraviene las propias investigaciones de la FGR, iniciadas por el equipo de García Harfuch. Esto incluye la mención de un testigo protegido que, en febrero de 2026, declaró sobre una conversación que sostuvieron agentes de la aduana de Guaymas ante el desembarco del buque Torm Agnes: “Es un tema de Andy”.
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— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) August 19, 2026
«TAPAN al SOL con 1 DEDO : JUEZA TUMBA a FGR la ORDEN de DETENER a CAPITAN EX-MANDO y CORRUPTOR de la MARINA»…que enlaza red con «Andy»,el hijo de AMLO. https://t.co/EqdppZ7RTD
No es casualidad que esta declaración se ocupe de la misma trama que la Corte del Distrito Sur de Texas investiga en relación al huachicol fiscal: el eje Ikon Midstream-Intanza-Mefra Fletes-Azteca Cone-Portacelis Oil and Gas. La sospecha alcanza no sólo al hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, sino también a su amigo y presunto prestanombres, Amílcar Olán. El testigo de la FGR de nombre código “Santo” fue contundente: el escrutinio contra esta red comenzó por “un conflicto entre Harfuch y el hijo del presidente”. Lo dicho: en México hay dos agendas.
Fuente.-CODIGO MAGENTA/




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