El caso tiene una brutalidad que el comunicado oficial intenta barnizar con cifras, aeronaves y decomisos: un agente de la Guardia Nacional aparece en video denunciando nexos de mandos con grupos criminales; después, él y otras personas son encontrados asesinados. Defensa confirma que era integrante de la corporación, promete investigar y, de paso, presume el músculo operativo desplegado en Guerrero.
Lo mataron después de hablar
Eduardo Augusto Pérez —identificado por Defensa como integrante de la corporación— apareció en un video antes de ser asesinado. Antes lanzó acusaciones gravísimas: habló de presuntos mandos y operadores de seguridad que, según su dicho, no combatían al crimen organizado, sino que escogían bando, movían información, orientaban operativos y convertían a la tropa en carne de cañón para favorecer una guerra ajena.
Luego vino el silencio que imponen las balas.
Pérez y otras dos personas fueron hallados sin vida en Plan de Lima, municipio de Juan R. Escudero. La Secretaría de la Defensa Nacional reconoció que el hombre del video pertenecía a la Guardia Nacional, pero su respuesta pública evitó entrar al pantano central: las acusaciones de colusión entre elementos de seguridad y grupos criminales. En lugar de explicar si los nombres, los mandos, los operativos y las redes denunciadas serán investigados a fondo, el comunicado se concentró en anunciar refuerzos: 284 efectivos, dos aeronaves, 36 vehículos y la promesa de que llegará más personal.
#cdmx,#reynosafollow,#mtyfollow,#slp,#guadalajara,#puebla,#verfollow,#culiacan,#tijuana,#cdjuarez,#matamoros,#neuvolaredo “CUERPO de POLICIA o PUERCO de POLICIAS ?”: UNA “CELULA de la GUARDIA NACIONAL CREADA por el PRESIDENTE NARCO con CARA de GENTE BUENA se HACIAR PASAR por el… pic.twitter.com/g7Eh7BofRm
— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) February 18, 2025
Es decir: frente a una denuncia que exhibe la captura criminal de una estructura de seguridad, la respuesta es más uniformados, más patrullas y más discurso institucional. Mucho despliegue para perseguir a los responsables materiales; casi nada, hasta ahora, sobre quienes eventualmente podrían haber usado el uniforme, la placa o el mando para administrar territorios, informar a criminales o definir quién vive y quién estorba.
En el video, cuya autenticidad y contenido corresponde determinar formalmente a la investigación, el agente sostiene que había órdenes para vigilar a Los Ardillos, levantar información de comunidades y remitirla a superiores que, según él, terminaban beneficiando a Los Tlacos. También acusa que se preparaban operaciones no para detener, sino para “acabar” con rivales de una organización criminal. No es una denuncia menor: describe una presunta maquinaria en la que la institución deja de ser árbitro y se vuelve tropa de uno de los equipos de la plaza.
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— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) July 31, 2026
«AGARRÓ PARTIDO el GOBIERNO ?: DESMENUCE MAGISTRAL de PERIODISTA EXHIBE lo DICHO: «HARFUCH y MILITARES ECHÁNDOLE MONTÓN a CHAPITOS»…Mayos avanzan,quieren Mazatlán.https://t.co/HqBWEITmEU pic.twitter.com/KidEG8pThS
La versión oficial sostiene que la violencia ocurre en un contexto de golpes a las organizaciones criminales en Guerrero. Incluso reportó la captura de 16 presuntos integrantes de Los Ardillos, además del aseguramiento de armas, más de 36 mil cartuchos, droga y vehículos. Pero detener sicarios o decomisar arsenales no responde la pregunta incómoda: ¿quién vigila a los uniformados cuando un elemento denuncia que la estrategia de seguridad opera, presuntamente, con lógica de facción criminal?
Porque una cosa es combatir al narco y otra muy distinta es administrar la guerra entre cárteles desde el Estado. Si la denuncia de Pérez tiene sustento, no estaríamos ante un simple caso de infiltración —esa palabra cómoda que sirve para todo—, sino ante algo más podrido: autoridades que toman partido, usan recursos públicos para favorecer una disputa criminal y dejan a la tropa expuesta como desechable.
Defensa dice que colaborará para esclarecer los hechos, incluidas las circunstancias relacionadas con las declaraciones difundidas en redes. Eso debe significar algo más que condolencias, comunicados y fotografías de decomisos. Debe implicar preservar el video, identificar a los mandos señalados, revisar bitácoras, comunicaciones, despliegues, órdenes de operación, registros de inteligencia y el origen patrimonial de quienes fueron mencionados. Y, sobre todo, proteger a quienes todavía sepan algo.
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— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) July 4, 2026
EL «REMEDIO ENFERMA ?…USTEDES DIRAN: SINALOA la ENTIDAD con MAS SOLDADOS es la CUARTA con MAS ASESINATOS»…no han entendido desde 2006, mayor presencia militar,mas ejecuciónes. https://t.co/0OyCqDganM
Porque si el mensaje final para cualquier integrante de la Guardia Nacional es que denunciar complicidades termina en una fosa o en una carretera, entonces el crimen organizado no sólo controla territorios: también controla el miedo dentro de las instituciones encargadas de combatirlo.
Con información: ELUNIVERSAL/
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